El cadáver, perteneciente a una cría de no más de un año, apareció varado en la selva, a miles de kilómetros de la Antártida, donde se encuentran las ballenas de su especie en el verano del hemisferio sur. Para quienes no han visto nunca una ballena, encontrar una varada en la costa siempre es motivo de sorpresa, por el impacto que supone ver así de cerca un animal de dimensiones tan grandes. Pero, sin duda, resulta mucho más sorprendente si no se halla en la costa, sino en mitad de la selva . Parece una estrofa de aquella canción infantil sobre contar mentiras, que decía que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas, pero lo chocante en este caso es que es verdad. Ha ocurrido en la isla de Marajó, en Brasil , cerca de la desembocadura del río Amazonas . Allí, el viernes pasado una gran bandada de buitres llamó la atención de un grupo de personas, que decidieron seguirlos, en busca de su reclamo. Estas aves se encuentran entre las conocida...